¡Ohayou gozaimasu!
おはようございます!♡
Después de tiempo sin publicar en el Blog, ¡Finalmente he vuelto, en gloria y majestad!
Tengo un montón de novedades que contarles, ¡Y es que ya estamos en pleno año 2019, así que bien podríamos decir que estuve prácticamente 2 años sin publicar! De todas maneras, ya estoy aquí y el año pasado estuvo lleno de hermosas aventuras que les quiero compartir.
Empezaremos por una de las más bonitas, y -por supuesto- una de las que más recordaré para toda la vida: Mis vacaciones de verano del año 2018, que comenzaron a fines de Enero y terminaron a mediados de Febrero, pero me marcaron para siempre.
Pues, ¡Tuve la oportunidad de visitar México!
Ya que yo soy de Chile, el viaje resultó relativamente largo, considerando que crucé toda América del Sur. Sacando las cuentas, terminó siendo un viaje de 8-9 horas, con una escala en Panamá de casi 1 hora (la cuál no conté, pues es tiempo en tierra y no de vuelo). Viajé con mi familia, y en total éramos 7 personas.

Nos hospedamos en el hotel Barceló Riviera Maya Grand Resort, que como su nombre lo dice, es un Resort All Inclusive y tiene 5 estrellas. Cuenta con restaurantes temáticos (Mexicano, Italiano, Mediterráneo, etc) y buffets (varios con horario desde 8:00 de la mañana hasta las 11:00 de la noche, si mal no recuerdo) y uno en especial que funciona las 24 horas del día. Además cuenta con varias piscinas, entretenciones, animación, wi-fi libre en la zona del mall, un centro de computadoras con internet que puedes ocupar grafis, un mall interior con varias tiendas, una plaza con feria y artesanías, teatro con shows todos los días, y una gran variedad de otros atractivos.
La decoración del lugar fue muy bonita, además de ser prácticamente una ciudad. El Resort es gigante, tiene muchas piscinas, restaurantes, tiendas, de todo, y obviamente todas las instalaciones están incluidas dentro del precio (aunque hay algunas con cobro aparte, como el show con delfines, spa, tours, etc).
Sobre la decoración, también es importante mencionar (o por lo menos yo lo considero así) que tenían muchos puntos bien bonitos para fotografías. En mi caso, yo aproveché alguno de ellos, como por ejemplo, la banquita que les mostraré a continuación (me estaba aguantando la risa, como siempre que me hacen fotos, pero lo importante es que noten lo bonito del lugar).
Las piscinas eran, como ya dije, muchísimas y gigantes.
Había una en especial que tenía un bar dentro, por lo cual podías pedir cualquier tipo de refresco y beberlo dentro de la piscina, nadando, y disfrutando sin preocupaciones.
temáticas tenían una calidad de producción nivel Dios, y realmente las amé muchísimo. Ya después me pregunté por qué no pedí que me tomaran fotos junto a las estatuas y cosas bonitas que tenían, pero es que en el momento realmente no me puse a pensar mucho en fotos ni nada de eso, creo que hasta cierto punto te borras de ese tipo de cosas y sólo quieres disfrutar y aprovechar el tiempo que estarás ahí. Sacarle el máximo de potencial a cada día, hora y minuto.
Respecto a la playa, también era muy bonita y todo estaba dispuesto de manera bastante cómoda.
Personalmente, nosotros preferíamos la piscina porque es más tranquila y porque también no nos gusta mucho terminar llenos de arena y piedrecillas, que es lo que pasa siempre al meterse al mar, sin importar de qué parte del mundo estemos hablando. Aún así, nos tomamos nuestro tiempo para meternos al mar y disfrutar de esa opción.
Es importante mencionar sobre la playa, que el mar es muy tibio y calmo.
¿Por qué lo menciono? Pues, en Chile es completamente al revés, frío y agresivo.
También otro dato importante es que, como el clima es húmedo, no se deben dejar engañar por el sol y pensar que la ropa se secará rápido. Es importante traer cambios de ropa tanto a la piscina o el mar, o de lo contrario, regresar a cambiarse a la habitación. La ropa no se va a secar, y la mayoría de los restaurantes no permiten el ingreso con ropa mojada.
El resort contaba no con 1, sino con 4 teatros (quizás más, pero yo recuerdo 4) los cuales iban rotando sus shows, por lo que a la misma hora, en todos los teatros daban shows distintos, pero al siguiente día podías ver el show que te perdiste en otro teatro. El teatro que nosotros más frecuentamos se llamaba "Kukulkan" y quedaba justo al lado del mall.
Los shows eran bastante producidos, con una duración adecuada, muy entretenidos y brindaban al final del show la oportunidad de interactuar con los artistas y hacerte fotos con ellos.
Algo que me llamó mucho la atención y que me pareció súper bonito, es que en la política del resort respetan mucho la cultura, flora y fauna local, en especial la fauna.
Se podían ver iguanas, ardillitas, mapaches, y hasta en cierto momento vi algo que juraría fue un ciervo, transitando libremente y en paz por el resort. Adicional a eso, contaban con bonitos letreros en español e inglés que daban datos sobre cada animalito que te podías encontrar, enlazando también la descripción de cada especie con la cultura maya.
- El viaje a Chichén-Itzá con parada en Valladolid y otros sectores turísticos (fuera del hotel).
- El paseo en moto de cuatro ruedas, con excursión a un cenote incluída (dentro del hotel).
- El show con los delfines, que también incluía nadar e interactuar con ellos (dentro del hotel).
Además, aparte y por las nuestras, fuimos de paseo a Playa del Carmen, por lo que en total fueron 4 experiencias extras, las cuales no estaban contempladas dentro del paquete inicial del viaje.
Aunque mi intención era ponerlo todo en la misma entrada, creo que sería más ordenado dividirlo en dos entradas, así que próximamente estaré publicando otra entrada con las 4 experiencias previamente mencionadas.
Como opinión personal, les súper recomiendo este resort.
En su momento no tomé fotos de las habitaciones ni nada de eso, porque me pareció un poco fuera de lugar, pero las habitaciones son súper cómodas, grandes, con frigorífico cuyo refill es diario y gratuito, los baños eran gigantes, todo súper lindo y espacioso. Una experiencia grandiosa que la súper recomiendo.

El único detalle, es que si no son muy buenos para caminar, quizás sí se les haga un poquito pesado.
Como ya dije anteriormente, el lugar es súper grande y aunque tienen un bus de acercamiento a los diversos sitios que pasa cada 15 - 30 minutos, lo cierto es que necesitarán caminar bastante para, por ejemplo, ir de la habitación al teatro, o para ir desde la piscina a comer, e incluso desde la piscina a la habitación, dependiendo el número de habitación que les termine correspondiendo. Por eso también recomiendo llevar zapatos cómodos y ropa cómoda, aunque obvio también, necesitarán sus outfits bien fashions para las selfies y ropa formal para los restaurantes con exigencias dress code.
Y en fin, aquí voy terminando esta parte de la entrada sobre mi viaje a México, prometiendo por supuesto publicar pronto la respectiva continuación.
¡Ya está lista la segunda parte de esta entrada!
(Puedes leer la segunda parte haciendo click en este texto enlazado)
¡Ya está lista la segunda parte de esta entrada!
(Puedes leer la segunda parte haciendo click en este texto enlazado)
Espero que les haya gustado la entrada y que las fotografías les hayan ayudado a tener una idea más clara de mi experiencia. Como ya me habían preguntado antes, les diré que las fotografías las tomé con mi cámara Canon Rebel T3, a excepción de la primera fotografía y aquellas en las que salgo yo, que fueron tomadas ya sea con mi Smartphone, el Samsung Galaxy J7 Prime, o el de mi mamá, que es el Samsung Galaxy S9.
¡Cariños a todos y gracias por leer!
Nos vemos pronto en una nueva entrada.
Nos vemos pronto en una nueva entrada.















No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar sus comentarios y sugerencias♡